





Las miradas a los cementerios no tienen por qué ser siempre puramente tristes. Son lugares donde se puede encontrar cierta melancolía nostálgica, donde familias se reúnen para recordar a sus seres queridos con amor y a veces hasta risas. Donde pequeños objetos o gestos pueden contar una historia sobre la vida de estas personas ya pausadas. En ellos a menudo se respira tranquilidad y solemnidad, y a mi parecer tienen cierta belleza. Quizá porque en mi familia existe la costumbre de la visita, la limpieza, poner flores nuevas, la reunión familiar el día de todos los santos...pero cuando lo visito, no representa para mí un lugar triste, oscuro ni lúgubre. Intento captar esa esencia con ese trabajo, y así dar quizá una perpesctiva diferente a esos sitios tan infravalorados por ese significado negativo que se les atribuye.